Bodegas Medina. Orgullo y tradición en Matanegra. - BacoyBoca
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Bodegas Medina. Orgullo y tradición en Matanegra.

Bodegas Medina

26 Jun Bodegas Medina. Orgullo y tradición en Matanegra.

Cuando se habla de vinos, la Ribera del Guadiana está poco presente. Puede ser que aquí se vea eclipsada por las denominaciones de origen catalanas, tiene su lógica y por la zona de Cáceres y Badajoz suceda al revés y las grandes ignoradas sean Empordà o Priorat. Pero la región de Extremadura tiene historia vitivinícola y hay grandes bodegas que generación tras generación han mantenido, elaborado y mejorado su producción de vinos. Es el caso de Bodegas Medina.

Bodegas Medina lleva desde 1.931 dedicándose al mundo del vino. Sus tierras están ubicadas en Zafra y Puebla de Sancho Pérez, dentro de la D.O. Ribera del Guadiana. En concreto están en la comarca de Matanegra, donde las vides existían ya en los tiempos de Emerita Augusta.

José Montaño fue el pionero en 1.931. Se ganó fama por su habilidad para hacer vinos y se dedicó al mundo de la viticultura. Su herencia, tanto de sabiduría como de tierras pasó a la siguiente generación Antonio y Esperanza. Una vida dura en una tierra difícil, pero suficiente para que diera de comer a toda la familia.

Bodegas Medina

Fue en 1.975 cuando Bodegas Medina decide hacer una inversión importante con miras de ampliar el negocio. Esa decisión conllevó la compra de viñedos Cabernet-Sauvignon y unas bodegas de crianza ubicadas en un convento del siglo XVI de Zafra. La Bodega era el lugar ideal para hacer crecer el vino: muros gruesos y manantiales interiores preservan de forma ideal mientras que éste crece y se hace en barricas de roble, refugiándolo de la humedad y de las temperaturas extremas del exterior.

La Bodega El Convento alberga interesantes salas como La sacristía, que dedican a las catas de los visitantes; la sala Esperanza Montaño, dedicada a exposiciones y actos culturales; y un museo fruto de las piezas que han recopilando durante tantos años de dedicación al mundo del vino, tanto propias como donadas y cedidas por otros. Otras instalaciones como la Bodega Las Monedas, que incluye el hotel y varias hectáreas de viñedos la reafirman como una de las bodegas más importantes de Badajoz ahora gestionada por la cuarta generación.

Su catálogo es amplio y muchos de sus vinos han sido premiados en diversos certámenes. Personalmente, recuerdo de mi infancia el Jaloco con su etiqueta de corcho y lacre en el tapón que aún comercializan, cuando en las vacaciones de cada año veía a “los mayores” saborearlo en las comidas familiares que se organizaban en los patios.
No puedo deciros si el vino que por entonces se embotellaba así era el mismo que hoy es, su Jaloco Tinto Gran Reserva. Un vino de siesta, rotundo, de los que inunda el paladar. Sus 13,5º engañan en este coupage de cabernet sauvignon, tempranillo y garnacha que pasa en barricas de roble americano 48 meses y un año en botella antes de que el gran público pueda disfrutarlo.
Bodegas Medina

Está claro que Bodegas Medina tienen mucho más. Jaloco Tinto Gran Reserva ha sido premiado con la Medalla de Oro en los Premios Nacionales Mezquita 2017 que valoran vinos y aceites de oliva virgen extra que desde hace 23 años la asociación Aula del Vino reconoce en la ciudad de Córdoba, pero también han sido merecedores de este premio otros vinos como el Jaloco Tinto Joven oro en 2017, el Jaloco Roble, bronce 2017 y oro en 2016;  el Jaloco verdejo y sauvignon blanc, bronce en 2017 e incluso un cava, el Marqués de Badajoz, que fue plata en 2017. Su catálogo también incluye un vino dulce monovarietal fruto de la sobremaduración de cabernet sauvignon, Marqués de Badajoz.

Bodegas Medina elabora vinos. Vinos de todo tipos, espumosos, tintos, rosados, blancos y dulces. Una variedad en las que combina diferentes variedades de uvas y que me asombra. Seguramente influenciada por aquel recuerdo o porque, quizá en aquella época su gama no era tan amplia.

Siempre digo que Extremadura es la gran desconocida y ahora, sabiendo la historia de Bodegas Medina hasta me siento algo culpable por no haber profundizado antes en ellos. Es evidente que la distancia no facilita las cosas, pero me ha quedado una espina clavada que deberé sacarme en mi próxima visita a tierras belloteras.

Mientras, si vosotros estáis por la zona, aprovechad para visitarla. Yo los iré recordando mientras que voy probando sus vinos.

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