El Hombre Bala 2011 (DO Madrid) - BacoyBoca
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El Hombre Bala 2011 (DO Madrid)

El hombre Bala vino Dos Torres restaurante Barcelona

24 Ene El Hombre Bala 2011 (DO Madrid)

El Hombre Bala era una atracción circense que consistía en lanzar a un señor bajito desde un cañón de cartón-piedra hacia una red de equilibristas (recuerdos de mi infancia viendo el numero en el Circo Price de Madrid a traves de la TV en blanco y negro). El señor iba ataviado a la manera de Superman, en pijama y con los calzoncillos por fuera, además de una minicapa en colores chillones y el indispensable casco de moto, sin visera, que solía ser de un color rojo vivo e ir adornado con algunas estrellas plateadas que reforzaban la estética titánica de la hazaña. Unos puños postizos con alerones y unas gafas de motorista “vintage” completaban el atuendo del intrépido artista.

El hombre Bala vino Dos Torres restaurante Barcelona

El número era bastante impactante aunque de escasa duración. El vuelo no duraba más allá de lo que tardaba el hombre en describir la parábola entre el cañón y la red situdada a escasos metros del mismo. Eso sí, había una larga presentación en la que la voz del jefe de pista nos ponía los pelos de punta enumerando la multitud de riesgos y peligros de semejante proeza, mientras el hombre bala ascendía por una escalera hasta la boca del cañón, donde se sumergía no sin antes saludar largamente al respetable público. Luego y tras una largo redoble de tambores, sonaba un “pum”!, salía humo de la boca del cañón ( ¡¡ antes que la bala !! ) y  el Hombre Bala salía despedido hacia la red salvadora, en la que aterrizaba. Fin. Un saludo desde el centro de la pista donde le acompañaba su guapa ayudante ataviada con un corsé de lentejuelas y unas medias de red  y se acabó. Era un numero de estética “davidcoperfiliana” donde la tramoya y la puesta en escena eran el núcleo de la atracción. Hoy en día ya casi no se pueden encontrar circos que anuncien este número, pero su recuerdo perdura en nuestras memorias infantiles.

Pero no estamos aqui para hablaros de Circo, sino de Vinos.

Hoy os hablaremos de un vino casi agotado o al menos dificil de encontrar ( la cosecha 2012 sí está a la venta… de momento). Nosotros tuvimos la suerte de encontrar una botella en nuestra visita al Dos Torres y la elegimos sin dudarlo ni un momento, porque….¿quién no ha sentido la tentación de pedir un vino que lleva por nombre El Hombre Bala o La Mujer Cañon o El Perro Verde  o Palomo Cojo ( estos últimos,  dos excelentes Verdejos de Rueda)? . Algunos nombres y algunas etiquetas actúan como factores compulsivos a la hora de elegir un vino y eso lo saben bien algunos jóvenes bodegueros que han apostado por darle un giro a los tradicionales “brandings”, “naimings”, “labelings” y demás “-ings” del omnipresente “market-ing”.

Botella El hombre Bala vino Dos Torres restaurante Barcelona

Aunque ya conocíamos este tinto de garnachas viejas de la Sierra de Gredos ( supongo que a estas alturas y después de leer algunos de nuestros artículos sobre vinos ya habréis descubierto que tenemos una cierta debilidad por las garnachas), se daba la circunstancia que era un día apropiado para tomar un vino corpóreo. LLovia, hacia frío y teníamos el cuerpo destemplado, ergo…. había que tomarse un vino revitalizador, de los que despiertan a los muertos y los levantan o al revés.

Imaginaos la Sierra de Gredos con su clima extremo y sus suelos graníticos de cuarzos, feldespatos y micas que suenan a oro, incienso y mirra. Imaginaos unas cepas de garnacha que llevan mas de 50 o 70 años resistiendo esas condiciones y dando fruto año tras año sin pausa y sin prisas. Imaginaos a las gentes que conocen esas cepas y saben cuando están en su punto, cuando hay que vendimiar unas y otras, para el Hombre Bala, para la Mujer Cañon. Imaginaos todo lo que hay y ha habido detrás de unas botellas de vino que llevan unos nombres tan modernos, pero tan llenos de antiguas sabidurías. Pues eso……..Ah !!! y la Bodega se llama Uvas Felices, una premonición.

Una vendimia acertada y 10 meses en barrica le dan a este vino el punto de maduración y acidez justos y necesarios. El Hombre Bala es de color cereza intenso, con una capa densa aunque traslúcida. Mancha los bordes de la copa con sus 14,5º. En la nariz expresa aromas a frutas rojas maduras como las moras porque sus garnachas viejas se notan . En el paladar es muy sabroso y tiene un final elegante, equilibrado y largo. No es un vino barato, su precio en Bodega ronda los 15-17 € y a nosotros nos costó 25€ en el restaurante. Dinero bien invertido.

Tampoco es un vino ligero ni simple y como tal debe acompañarnos en comidas suculentas o como en nuestro caso, en días que nos piden un “empujón”.

Salud Camaradas !!!!!!

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