Bellavista del Jardín del norte, el pueblo de Enric Granados. - BacoyBoca
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Bellavista del Jardín del norte, el pueblo de Enric Granados.

Bellavista del Jardín del norte

16 Ago Bellavista del Jardín del norte, el pueblo de Enric Granados.

Hace ya dos años que abrió Bellavista del jardín del norte, conocido como “el restaurante de Messi”. Una etiqueta de la que Grup Iglesias no renuncia, aunque haya podido condicionar a dar una imagen diferente a la que realmente el restaurante tiene. Es cierto que Messi tiene mucho que ver pero es posible que parte del público se esperara un local parecido a un parque de atracciones monotemático del futbolista y no es así. Es más, me atrevo a decir que si más de uno entra sin saber esta información, no notaría nada más allá de lo que quiere representar: la recreación de un pueblo.

En 2016, Grup Iglesias ((Espai Kru, Rías de Galícia, Cañota y Bellavista del jardín del norte), con más de 30 años de experiencia en el sector que incluye la asociación a los hermanos Adrià en el proyecto elBarri; decidió unirse a los hermanos Messi para materializar el este pequeño pueblo, Bellavista, en la calle Enric Granados de Barcelona.

Un local, amplio en el que no falta detalle alguno: desde el Kiosco, que nos permite enviar una postal de recuerdo; el colmado, lugar ideal para pararse a hacer un aperitivo con una buena conserva; la zona dulce, la barbería y la zona recreativos. Más adentro nos topamos con la zona dedicada al deporte rey: el fútbol. Es aquí donde más presencia tiene el jugador que viste el número 10: camisetas, botas, fotos y, como no, un futbolín para poder demostrar las habilidades de cada uno.

Bellavista del Jardín del norte

No hay pueblo sin iglesia, donde encontramos la coctelería y sin Plaza Mayor, el gran comedor. Desde la planta de arriba, como si fueran palcos, están los llamados “balcones” pensados para eventos privados o grupos que amoldan su capacidad mediante plafones movibles y algunos salones como el salón de las flores o el cine, donde se proyectan series o partidos.

Esta descripción puede hacer pensar si Bellavista del jardín del norte no es “demasiado” para ir a comer o cenar, pero debo reconocer que está mucho mejor integrado de lo que puede parecer al leerlo. Todo está, y alguna cosa más, pero nada impide que dejes de lado el objetivo principal: disfrutar de una buena comida. Lo demás, ayudará a que la experiencia vaya más allá. Eso dependerá de cada uno.

Ahora dos años después de su apertura, la situación restauradora de Barcelona no es tan brillante como parece. Los tiquets medios han bajado, tanto en restaurantes como en hoteles y seguramente sea un sector, como tantos otros, que esté pagando unas consecuencias difíciles de controlar: un terrorismo internacional, una situación política inestable, una precariedad laboral o incluso el boom de los deliverys, no ayudan lo más mínimo a que el público retome el hábito de salir a comer o a cenar fuera. No hay una sola razón que provoque el entorno social que ahora vivimos, es un cúmulo de muchas y no sabemos cuánto pesa cada una de ellas pero todas hacen que los restaurantes en general, no vivan con holgura.

Bellavista del Jardín del norte

Es posible que esta coyuntura haya ayudado a conseguir la nueva carta de Bellavista del Jardín del norte, que parece definirse y perfilarse claramente, haciendo patente que no es ni una churrasquería argentina (aunque puedas comerte una buena milanesa), ni un restaurante de hamburguesas con patatas para comer mientras que se ve el fútbol. Se trata de una carta cercana y divertida sin que pierda la esencia de la tradición con toques complejos y, sobre todo, pensada para compartir.

El chef Miguel Estrada, cuatro años cocinero del Tickets, ofrece una cocina sobre todo mediterránea y hecha con productos de calidad sin olvidar los sabores que en los últimos años pide el público, sobre todo los asiáticos. En cualquier caso son sabores familiares, en los que podemos hallar ese toque exótico que no permite perder la esencia del plato ni enmascara sabores. Propuestas elaboradas, creativas y sobre todo, sabrosas conforman una carta en la que encontramos una espectacular e instagrameable airbaguette de paletilla ibérica Joselito, (todo un espectáculo); una stracciatella con tomates confitados y pan de aceite o un brioche de curry con cordero a la milanesa.

Bellavista del Jardín del norte

Organizada por tipos de comida: (tapas clásicas, tapas saludables, arroces, carnes y pescados como grandes grupos) encontramos diferentes técnicas en los platos como crudos, marinados y lacados, además de los guisos tradicionales y la cocción lenta.

No echaremos de menos ni las croquetas ni las bravas, ni propuestas para los innovadores como mejillones en escabeche de pollo, ostra Lulo tropical o navajas con jugo de setas y miso, con el sello de calidad de Grup Iglesias. Tampoco añoraremos los arroces, tanto con sabor a mar, como el de senyoret de gamba roja para no mancharse las manos; como con sabor a montaña, como su imperdible de presa ibérica con setas al sarmiento y tocino Joselito. Ya sabemos, del cerdo, hasta los andares (y más del ibérico).

Bellavista del Jardín del norte

Para los carnívoros, el solomillo de vaca vieja con puré de patata trufado y salsa Périgord o la costilla de ternera lacada con papillote de manzana son de “obligado cumplimiento”. Si necesitáis más “chicha” para compartir, atreveos con el Lomo alto de vaca a la brasa con salsa Café de París. Los amantes de pescado más valientes no se quedarán sin nada y pueden elegir su rodaballo salvaje a la parrilla con salsa pil-pil. Para los más comedidos, no falta un buen pulpo a la brasa con salsa ajada o unos dim sum de vieira y gamba con salsa chili crab y tallarines de sepia.

Como dice el refrán, para gustos los colores…o Bellavista del Jardín del norte. Porque allí encontrarás algo para ti seguro. Y además, bien hecho. ¿Qué más podemos pedir?

@BellavistaBcn un pueblo en mitad de Enric Granados. Click to Tweet
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